¿Formar a tu equipo en inglés sale caro? La respuesta corta es: probablemente menos de lo que piensas.

Tu empresa ya aporta cada mes a FUNDAE para formación. Ese dinero genera un crédito anual que puedes usar para preparar a tu plantilla, y que, si no usas, pierdes el 31 de diciembre. La mayoría de las empresas no lo aprovecha. En 2024, solo una de cada cinco empresas con derecho a hacerlo utilizó su crédito.

Aquí te explicamos cómo funciona, cuánto puedes recuperar y qué plazos conviene tener en el calendario este año. Sin letra pequeña.

Qué es la formación bonificada (y qué no es)

Empecemos por lo importante, porque es donde más confusión hay. La formación bonificada no es gratis y no es una subvención. Es un derecho que tu empresa ya ha pagado.

Toda empresa con trabajadores en el régimen general cotiza un 0,70% en concepto de Formación Profesional. Esa aportación genera un crédito de formación que puedes recuperar bonificando los cursos de tu equipo en los seguros sociales. Dicho de otro modo: el dinero ya es tuyo. FUNDAE solo es el sistema que te permite usarlo. Por eso hablamos de "recuperar la inversión", nunca de "coste cero" o de algo regalado.

Cuánto puede recuperar tu empresa

El crédito depende del tamaño de tu plantilla. Cuanto más pequeña es la empresa, mayor es el porcentaje que puede bonificar:

Las empresas más pequeñas, de 1 a 5 trabajadores, tienen además un crédito mínimo garantizado de 420 euros al año, aunque sus cotizaciones hayan sido menores.

Hay un detalle técnico que conviene conocer: FUNDAE fija un límite por hora y participante que se puede bonificar, 13 euros la hora en presencial y 7,5 euros en teleformación. Repartido entre un grupo reducido, ese límite cubre una parte significativa de un programa típico. La cifra exacta para tu caso depende de tu plantilla y de cuántas personas formes, y se calcula al detalle antes de empezar.

Si quieres una estimación rápida, puedes usar la calculadora de crédito FUNDAE de nuestra web.

Qué formación de inglés entra

Casi toda. El inglés es, de hecho, la formación más demandada del sistema: los idiomas fueron la categoría número uno de la formación bonificada en España en 2024, con un 18,5% de todas las acciones formativas.

Para que un curso sea bonificable, debe impartirlo un centro acreditado y cumplir unos requisitos de organización y seguimiento. Tanto las clases presenciales como las clases online son válidas. La clave no es el formato, sino que la formación esté bien registrada y documentada de principio a fin.

Lo que de verdad frena a RRHH: el papeleo

Si llevas tiempo en formación, ya sabes por dónde van los tiros. El crédito está ahí, pero el trámite asusta. Hay que calcular el crédito, registrar la formación en la aplicación con la antelación correcta, informar a la representación de los trabajadores si la hay, controlar la asistencia, justificar y guardar la documentación. Un paso mal dado puede dejar un curso sin bonificar.

Por eso existe la figura de la entidad organizadora: un tercero que se encarga de toda esa gestión por ti. Es exactamente lo que hacemos nosotros. Tú decides a quién formar y firmas un par de documentos; del resto nos ocupamos. Tu departamento supervisa la estrategia, no la logística.

Nuestro consejo. No esperes a tener el plan de formación cerrado para mirar tu crédito. Calcúlalo a principio de año y resérvalo. Las empresas que descubren FUNDAE en noviembre suelen llegar tarde para usar todo lo que tenían.

Los plazos de 2026 que conviene no perder

El calendario FUNDAE es de los que castigan los despistes. Estas son las fechas que importan:

A esto se añade un detalle importante: la documentación de cada acción formativa debe conservarse cuatro años.

Qué ha cambiado en 2026

Merece la pena saberlo, porque es donde un buen proveedor marca la diferencia. La normativa que regula la formación bonificada se ha endurecido en 2026: más control e inspección, contabilidad separada de los costes bonificados y un seguimiento más estricto de la documentación. En la práctica, esto significa que hacer bien el papeleo importa más que nunca. Una gestión rigurosa deja de ser una comodidad y pasa a ser una protección.

El crédito FUNDAE no es dinero nuevo. Es dinero que tu empresa ya ha apartado para formar a su gente. La única decisión es si lo usas o lo dejas caducar.

Cómo lo hacemos nosotros

Somos TEFL Iberia, un centro de formación de profesores y de idiomas con sede en Barcelona. Diseñamos programas de inglés a medida para tu equipo, presenciales u online, y gestionamos la bonificación FUNDAE de principio a fin como entidad organizadora. Sin coste de gestión añadido y con trazabilidad total, para que el día de una inspección no tengas que preocuparte por nada.

Lo más sensato es empezar por un análisis de tu crédito disponible. Es rápido, orientativo y sin compromiso, y te dice exactamente cuánto puedes recuperar antes de decidir nada.

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Preguntas frecuentes

¿La formación bonificada es gratis?
No es gratis ni es una subvención. Es un crédito que tu empresa ya ha pagado a través de sus cotizaciones. Si la formación encaja en ese crédito, recuperas la inversión.
¿Hay un mínimo de empleados para bonificar?
No, desde un solo trabajador. Las empresas de 1 a 5 empleados disponen de un mínimo garantizado de 420 euros al año.
¿Qué pasa si no usamos el crédito antes de fin de año?
Se pierde. El crédito se asigna el 1 de enero y caduca el 31 de diciembre. Las empresas de menos de 50 trabajadores pueden reservar crédito para el año siguiente si lo marcan antes del 30 de junio.
¿La formación online también se bonifica?
Sí, con las mismas condiciones que la presencial, dentro de los límites de módulo que fija FUNDAE.
¿Tenemos que encargarnos nosotros del trámite?
No. Como entidad organizadora, lo gestionamos íntegramente. Tú firmas los documentos necesarios y nosotros hacemos el resto.